Así se siente un día aquí
La rutina completa, los espacios donde va a estar y lo que hacemos para que esté seguro. Sin adornos: lo que realmente pasa entre las 7:30 de la mañana y la salida.
Un día completo
Una rutina predecible es lo que le da seguridad a un niño pequeño: saber qué viene después lo tranquiliza.
Llegamos y conectamos
La teacher recibe a cada niño por su nombre, se agacha a su altura y le da tiempo para despedirse sin apuro. La entrada queda registrada con la hora y con quién lo trajo.
Qué se está desarrollando: Transición y seguridad emocional
Exploramos
El ambiente ya está preparado con propuestas sobre las mesas y en los rincones. Cada niño elige dónde empezar; nadie tiene que hacer lo mismo al mismo tiempo.
Qué se está desarrollando: Autonomía y toma de decisiones
Aprendemos jugando
El corazón de la mañana. Grupos pequeños con la teacher, trabajando en el proyecto del mes o en lo que surgió del interés del grupo.
Qué se está desarrollando: El foco pedagógico del día
Nos movemos y experimentamos
Salimos, corremos, trepamos, bailamos. El cuerpo también aprende, y a esta edad no se puede pedir quietud durante horas.
Qué se está desarrollando: Motricidad gruesa y regulación
Creamos y descubrimos
Arte, construcción, música o experimentos, según el día. Es cuando aparecen las manos sucias de pintura y las torres que se caen.
Qué se está desarrollando: Creatividad y resolución de problemas
Comemos, conversamos y cuidamos nuestras rutinas
Servirse, probar aunque sea un poco, conversar en la mesa y ayudar a recoger. Comer también se aprende.
Qué se está desarrollando: Autonomía y hábitos
Descansamos
Luz baja, música suave y el lugar propio de cada niño. Los que no duermen tienen una actividad tranquila; nunca se obliga a nadie a dormir.
Qué se está desarrollando: Descanso y autorregulación
Seguimos descubriendo
Juego libre, cuento y preparación para la salida. Cerramos el día conversando sobre lo que pasó.
Qué se está desarrollando: Lenguaje y cierre del día
Cada Chiki tiene su propio ritmo: los horarios se adaptan a la edad, y en ChikiNest el reloj lo pone cada bebé.
Nuestros espacios
Cada rincón está pensado para que un niño pueda usarlo sin depender de un adulto.
Los salonesUno por cada Chiki, con mobiliario, baños y materiales a la escala de esa edad. Todo lo que un niño necesita está a su alcance, sin pedir ayuda.
El área de juegoEspacio para correr, trepar y gastar energía todos los días, llueva o no.
El comedorMesas y sillas a su altura, vajilla real y jarras que pueden levantar solos.
La zona de descansoSilenciosa, climatizada y con el lugar propio de cada niño, separada del área de juego.
Alimentación
Comer bien a esta edad es tan importante como cualquier actividad. Los menús son balanceados y se planifican con anticipación, y las alergias de cada niño quedan visibles para todo el equipo — no dependen de que alguien las recuerde.
Si un niño no quiere comer, no lo obligamos ni lo premiamos por hacerlo: lo invitamos a probar y lo registramos, para que tú sepas exactamente cuánto comió cada día.
Seguridad y salud
Lo concreto, sin promesas vagas.
El período de adaptación
La pregunta que más nos hacen: “¿y si llora?”. Esto es lo que hacemos.
Nada de esto se siente igual leyéndolo
Ven un día en la mañana, cuando el centro está lleno de niños. Es la única forma de saber si es el lugar.
